Zeylan reúne tus leads, tus ventas y tus clientes en un solo sitio. Hecho para quien vende solo o en equipo pequeño: empiezas en cinco minutos y no necesitas que nadie te lo instale.
Sin permanencia · Te llamamos en menos de 24 h
Notas del móvil, un Excel, la bandeja del correo y lo que recuerdas de memoria. Así se escapan leads, se olvidan llamadas y nunca sabes con seguridad qué venta va bien. Zeylan lo junta todo y te dice qué hacer hoy.
Sin integrar diez herramientas ni copiar datos de un lado a otro. Estos son los cuatro pasos que Zeylan te ordena.
Cada contacto de tu web o tus anuncios cae en una bandeja. Lo cualificas o lo descartas en segundos.
Arrastra cada venta por sus fases. De un vistazo ves cuánto tienes en juego y qué se está enfriando.
Marca ganada o perdida en dos clics. Zeylan te recuerda la próxima llamada antes de que se enfríe.
Al ganar, el cliente pasa solo a postventa. Lo sigues por etapas para que renueve y no se te enfríe.
Abres Zeylan y ya sabes a quién llamar hoy y qué se quedó pendiente ayer. Sin apuntarlo en papel.
Cada contacto nuevo entra solo. Lo cualificas o lo descartas en segundos, con su origen y su score.
Tus ventas como tarjetas que arrastras entre fases. El dinero en juego, siempre a la vista.
Toda la historia de un cliente —correos, notas, actividades y oportunidades— en una sola pantalla.
Los números de tu negocio —pipeline, tasa de éxito, previsión— sin montar una sola hoja de cálculo.
Sube tu Excel de contactos y Zeylan lo ordena y detecta los duplicados por ti. Sin perder nada.
Pipeline abierto, tasa de conversión, ciclo medio de venta, razones de pérdida y previsión de cierre. Zeylan lo calcula solo con lo que ya haces cada día. Nada de hojas de cálculo ni fórmulas.
Verlo con tus datosZeylan se gana quedarse cada mes. Por eso no te atamos ni te secuestramos tus datos.
Mes a mes. Te vas cuando quieras, sin penalización ni preguntas.
Exporta todos tus contactos y ventas cuando quieras. Sin candados.
Importas tus contactos y a vender. Nadie tiene que ir a instalarte nada.
Te atiende alguien que conoce el producto, no un bot que da vueltas.
Nada de niveles confusos ni «contáctanos para precio». Lo que ves es lo que pagas.
Sin presentación de ventas eterna. Nos cuentas cómo vendes hoy y te mostramos cómo lo llevarías en Zeylan. Tú decides después.